miércoles, 26 de agosto de 2015

A la caza de Murakami

Escrito el domingo, marzo 04, 2007
Un ejemplar explicitaba que había nacido en Tokio. Tomé otro y leyendo la reseña de la contratapa decía que no había nacido en Tokio, sino en Kobe. Raro. Tomé otro libro suyo y esta vez informaba que su lugar de nacimiento había sido Kioto. No podía creer tanta desinformación de aquellas editoriales españolas que en Buenos Aires mismo me habían cobrando un ojo de la cara por sus novelas. Tomé otro de sus libros y esta vez sí se repitió una de las ciudades, aunque con un pequeño cambio de letra: en vez de Kioto decía Kyoto. Todas, eso sí, concordaban en que Murakami había nacido treinta años antes que yo. Mientras revisaba el correo me acordé del misterio de la ciudad natal y todo evidencia a lo siguiente: Haruki Murakami habría nacido en Kioto, pero al poco tiempo se traslada a Kobe con su familia donde vive su infancia y juventud. Luego, siguiendo los pasos de sus padres (ambos profesores de literatura), se inscribe en la Universidad de Waseda en Tokio. Se supone. Digo 'se supone' porque nuevamente hay una discordancia en la información que entregan las contraportadas. La mayoría se une a la idea de que estudió licenciándose en literatura, pero una de ellas dice que en verdad estudió teatro clásico griego. A mí me suena que se licenció en literatura quizá con alguna investigación o tesis sobre el teatro clásico griego o la dramaturgia de ese tiempo. Vaya a saber uno. Estoy leyendo La Caza del Carnero Salvaje editada por Anagrama. Esta novela fue publicada originalmente en 1981, fecha en la que Murakami dirigía un Club de Jazz. El Club de Jazz murió con el nacimiento de esta novela, ya que recibió el Premio Noma para nuevos narradores y de ahí se sumergió a tiempo completo en las letras. No sé si leer todo lo que me traje de él de una sola vez o si leer Murakami por medio. Tengo harto material para pimponear. Todo bastante bastante pop. Pamuk se ganó el premio Nobel el año pasado y todo apunta a que me traje una de sus mejores novelas, tengo dos de Kawabata que se lo había ganado bastante tiempo atrás, creo que en el '68. Dos más de Coetzee quién se lo ganó el 2003. Murakami no se lo ha ganado pero lo más probable es que en un tiempo más se lo den. Lo mismo podría ocurrir con Philip Roth. Con Camilleri puede que esté más difícil la cosa, pero al parecer su Salvo Montalbano la está rompiendo en todos lados. Ojo, Andrea Camilleri debutó como novelista a la edad de 53 años. Me cae bien por eso. Cheever no se lo ganó, mientras escribía entre el alcohol y la distimia. Tengo, como muchos, una relación ambivalente con respecto al Nobel. Por un lado sabemos que ha sido al menos digno de sospecha en algunas oportunidades. Muchos de sus ganadores nunca fueron mundialmente reconocidos por su obra. En lo superficial, alimenta todo ese mundo copuchento y cahuinero de los escritores, dando pie a grandes (, o no tanto,) discusiones sobre el merecimiento de tal galardón, lo apitutado que estaba este otro autor, lo mediocre o fantástica de la obra de aquél, etcétera etcétera. A pesar de todo, lo quiera uno o no, también me involucro y entusiasmo con los nombres que están sonando, con las historias de aquellos escritores de países lejanos y casi desconocidos que sin embargo han fraguado obras monumentales. Porque finalmente de eso se trata para mí, y creo que de eso debiese tratarse el asunto. De las letras impresas que al leerlas, hacen de nosostros, tan comunes y tan corrientes, mejores personas.

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