miércoles, 26 de agosto de 2015
Recordando al Beto Plaza
Escrito el lunes, julio 02, 2007
Un resumen novelado de la ya novelada vida del autor de Falconer y Bullet Park resultó ser la penúltima novela leída. John Cheever pone en juego de manera total sus propias erratas, miedos y proyectos en menos de ciento cincuenta páginas, describiendo a través del personaje principal algunas de sus principales 'vivencias'. Todo esto no de forma completamente literal, pero sí con guiños más que directos: Esto parece el paraíso, tremendamente recomendable.
En los tiempos que viví en Antofagasta, concurso de cuentos que había lo ganaba Patricio Jara. En esos años no habían demasiados concursos en el norte grande de Chile, pero entre los que había destacaba su nombre siempre entre los que subían al podio. Las primeras cosas que leí de él fueron, por consiguiente, sus cuentos ganadores recopilados en la consiguiente edición de aquellos concursos. Luego llegó a mis manos una edición antológica de su producción en la narrativa breve.
Pasaron algunos años y salió publicada su primera novela con buena crítica y éxito incierto (por mí) de ventas. Si bien Patricio Jara había estudiado en el mismo colegio en el que yo estaba, por ser mayor que yo nunca lo llegué a conocer en persona (creo que él es de la generación del '91 y yo soy del '97). Tuvimos, sí, el mismo profesor de castellano en el recordado Colegio San Luis. El Beto Plaza fue, sin dudas, el mejor profesor que tuve en todos mis años de colegio. Envidiablemente podía pasar del lenguaje más elevado al más coloquial en milésimas de segundo, te dejaba pasmado con su tremendo conocimiento de literatura, te recitaba el autor que quisieras de corrido, se intuía en él a un maestro de la diatriba siendo versadísimo en el garabato preciso. Fumaba tanto que se consumió a sí mismo. Tiempo después supe de su partida. Yo en la universidad y él en Santiago muriéndose con su cáncer. No me enteré a tiempo y me lo reprocho siempre al recordarlo, murió sin que tuviéramos la conversación pendiente que le debía.
Quería agradecerle. El cariño por los libros, entre otras personas, también se lo debía a él. Tantas preguntas, tanto pelambre en torno a la poesía chilena que quedó pendiente. Tanto conocimiento que no tendré de su parte.
Patricio Jara sacó el 2005 una tremenda novela con un bellísimo título. Publicado por Seix Barral en la Serie Biblioteca Breve, El Mar Enterrado se presenta como un potente y bien documentado relato sobre las vivencias del capitán boliviano Eusebio Matrás tiempo antes del 14 de Febrero de 1879, día en que desembarcan las tropas chilenas en el entonces puerto boliviano de Antofagasta. Si se encuentran con esta novela, no duden en leerla y disfrutarla. Una de las páginas emotivas de la novela fue para mí la número 7, en que precisamente se lee A la memoria de Huberto Plaza.
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